lunes, 6 de enero de 2014
La nube ignora por qué se desplaza en una determinada dirección, y a una velocidad específica. Siente un impulso... Ese es el rumbo del momento. Pero el cielo conoce las razones y las configuraciones que hay detrás de todas las nubes, y vos también las conocerás cuando te eleves a la altura indispensable para ver más allá de los horizontes.
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