los amo!
lunes, 6 de enero de 2014
La nube ignora por qué se desplaza en una determinada dirección, y a una velocidad específica. Siente un impulso... Ese es el rumbo del momento. Pero el cielo conoce las razones y las configuraciones que hay detrás de todas las nubes, y vos también las conocerás cuando te eleves a la altura indispensable para ver más allá de los horizontes.
Los únicos regalos del mar son golpes duros, y ocasionalmente la chance
de sentirse fuerte. No conozco mucho acerca del mar, pero sé que así es.
Y también sé lo importante que es en la vida no necesariamente ser
fuerte, sino sentirse fuerte. Medirse uno mismo aunque sea una vez.
Encontrarse aunque sea una vez en las más primitivas condiciones
humanas. Enfrentando la ceguera y la sordera solo, sin nada que te ayude
excepto tus manos y tu propia cabeza.
Dar y recibir
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