
—Mati, ¿qué aprendiste hoy?
—¿Que aprendi? Que tengo que saber un poco de todo y mucho de nada. Que tengo que mentir constantemente para ser políticamente correcto y que, si no lo hago, me van a expulsar de algo a lo que llaman sistema. Que tengo que darle la razón a unos señores que no conozco de nada y que, si los hubiese conocido, seguramente no me habrían caído bien. Que debo fingir modales absurdos para ver quién es el más hipócrita de todos. Que debo parecerme al resto para ser normal. Que debo triunfar en la vida porque no se concibe el fracaso, y el fracaso es cualquier desviación del camino que otros marcaron para mí. Que no puedo perderme, porque todo va muy rápido y pueden dejarme atrás. Y que, bajo ningún concepto, debo matar a personas por aburrimiento. Por mucho que me aburra, eso está muy mal.

